EL AUTOCONOCIMIENTO

La clave para ser sabio siempre se basa en el conocimiento de uno mismo..

EL PODER DEL SEXO

Aprender a manejar esa maravillosa energía del sexo significa convertirse en un maestro de la creación...

LEY DEL KARMA

La ley del karma es la ley que vincula de manera sabia e inteligente el efecto con la causa. Todo lo bueno o malo que hemos hecho en cualquiera de nuestras vidas traerá consecuencias buenas o malas para ésta o próximas existencias...

CALIDAD DE VIDA

La humanidad está viviendo momentos muy difíciles. El hombre se ha olvidado de "sí mismo" y se compromete en errores, cuyas consecuencias son el dolor y las enfermedades...

ESOTERISMO

San Pablo nos dice en la Biblia: "Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales..." Tenemos prácticas para que usted vea cuando su alma sale de su cuerpo

 

 

 

 

…Me enlaguné muchas veces…

Alberto

Colombia

Alcohol

Soy uno más de los que han vivido la triste experiencia de ser un alcohólico. En esto del alcohol me inicié muy temprano. Cuando tenía entre 8 y 10 años los mayores me daban sorbos de cerveza, o del licor que estuvieran consumiendo. A los 14 años tuve mi primera borrachera, un 31 de Diciembre, pero entre los 16 y 17 fue cuando empecé a tomar seguido, me robaba el ron que encontraba en la casa y luego decía que ni siquiera había visto la botella. Con un grupo de amigos borrachos, tomábamos por lo menos 5 veces a la semana. A los 19 años comencé a sentir vergüenza de que los demás me vieran siempre tomando. Le pedía a Dios todopoderoso me diera fuerza de voluntad para dejar el vicio. Llegué al extremo de vender mi ropa para comprar el licor y lo poco que ganaba era para beber. Con remordimiento recuerdo una ocasión en la que llegué a golpear a mi compañera sentimental, la cual tenía quebrantos de salud, pero en la borrachera pensaba que se me estaba negando sexualmente. La persona decente y respetuosa que había sido, se convirtió en todo lo contrario y si estoy vivo es por la misericordia divina, pues llegué a irrespetar a civiles como también a la policía. Me enlaguné muchas veces y cuando me contaban las cosas que había hecho, o cuando alguien me reclamaba porque le había ofendido, quedaba desconcertado al no poder recordar nada de lo sucedido. Comencé a observar un leve temblor en las manos, en cuanto a los estudios, no asimilaba lo que leía, o estudiaba. no lograba concentrarme. 
Doy gracias a papá Dios que me presentó la oportunidad de conocer las enseñanzas gnósticas que divulga el Centro Anael. Con las técnicas y prácticas psicológicas que me entregaron, pude vencer en la lucha contra el abominable vicio del alcohol. Invito a todos los que tengan oportunidad de conocer este testimonio para que conozcan y lleven a la práctica este conocimiento psicológico que divulga esta página, porque es a través de él y llevándolo a la práctica, como podemos conocer la esclavitud psicológica que a través de nuestras formas equivocadas de pensar, sentir y actuar, nos tienen atados a estas cadenas y así poder lograr la gran liberación.